La demora en el tratamiento de una nueva Ley de Biocombustibles volvió a estar en el centro del debate durante la II Cumbre de Bioetanol, realizada en Tucumán. Santiago Blaquier, titular de Ingenios de Tucumán SA, sostuvo que, pese al tiempo transcurrido desde la primera edición del encuentro en 2025, comenzó a percibir un consenso sobre la importancia de avanzar con un nuevo marco para el sector. Además, adhirió a la necesidad de que el bioetanol pueda tener su propio camino, si no se alcanza un acuerdo con el biodiésel.

El empresario hizo hincapié en que existe por primera vez “un consenso importante” entre los distintos actores, las provincias y el Gobierno nacional sobre los beneficios que tendría la norma. “Esta ley es beneficiosa para la Argentina, beneficiosa para el NOA en especial y beneficiosa para la industria azucarera”, afirmó a LA GACETA Rural. Para el sector industrial -explicó-, contar con nuevas reglas resulta fundamental para dar previsibilidad a la diversificación de su matriz y poder planificar inversiones para acompañar el crecimiento.

Consultado sobre las razones que mantienen frenado el tratamiento legislativo y sobre la posibilidad de que se esté esperando un consenso con el sector del biodiésel, Blaquier reconoció que no conoce con precisión los motivos de la demora. No obstante, expresó su expectativa de que pueda alcanzarse un acuerdo.

“Ojalá que podamos lograr el consenso con el biodiésel, pero me parece que por primera vez empiezo a sentir que, si ese acuerdo con el biodiésel no está, hay interés en apoyar el bioetanol por su lado hasta que en el biodiésel haya una salida, sostuvo.

Según el titular de Ingenios de Tucumán SA, la posibilidad de avanzar de manera separada tendría una importancia particular para la región. “Ojalá que se pueda hacer todo junto, pero para nosotros sería muy importante, y para el NOA, poder contar con esta ley por lo menos en el bioetanol”, insistió.

Blaquier también se refirió a algunos de los puntos que forman parte de la discusión, como el aumento progresivo de los cortes, la incorporación de los motores Flex y una mayor apertura del mercado. En ese escenario, consideró que las empresas están en condiciones de competir, aunque remarcó la necesidad de establecer previamente una base para cada sector productor.

“Yo creo que sí es importante tener una base”, afirmó. Como diferencia con otras materias primas, como el maíz, explicó que la caña de azúcar es un cultivo plurianual y que las decisiones productivas no pueden tomarse de un año para otro.

Por eso, respaldó la existencia de una base del 6% para el maíz y otra del 6% para la caña de azúcar. “Pero estamos totalmente de acuerdo que de ahí en adelante tiene que ser libre competencia y nos sentimos muy capacitados para poder competir en ese escenario”, aseguró.

Zafra 2026

El empresario también se refirió a la actual zafra tucumana, que atraviesa un escenario complejo por las intensas lluvias. Blaquier señaló, según le transmitieron otros referentes de la actividad, las condiciones climáticas le dieron una particularidad excepcional al año. “Hace muchos años, o no sé si alguna vez, se vivió un año de lluvias tan intensas”, afirmó. Y explicó que persisten problemas de piso en distintas zonas de la provincia, lo que dificulta las tareas de cosecha.

“Está siendo realmente un desafío grande poder cosechar toda la caña que hay, porque, la verdad, hay mucha caña”, señaló. La evolución de la campaña, agregó, dependerá también de las condiciones climáticas de los próximos meses. “Vamos a poner todo de nuestra parte, pero no podemos garantizar que podamos levantar toda la caña, como sería nuestro deseo”, advirtió.

Y cerró con esta definición: “Es un año complejo”.